El índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por Transparencia Internacional, dio una calificación de 26 puntos a Guatemala, un punto más con respecto a la evaluación de 2024 y ratificando la tendencia positiva del país luego de años de deterioro institucional.
La edición 2025 del IPC se publicó este martes (10 de febrero), en la que Guatemala obtuvo una calificación positiva por segundo año consecutivo. El país recibió un puntaje de 26 puntos sobre 100, lo que significa una mejora de 1 punto en comparación a 2024 y que confirma la tendencia positiva en la evaluación.
El IPC mide los niveles de corrupción en el sector público, siendo 0 un mayor nivel de corrupción y 100 siendo un menor nivel de corrupción. Desde 2014, Guatemala registró una tendencia negativa, alcanzando su mínimo histórico en 2023 (23 puntos).
Evaluación coincide con la gestión del presidente Bernardo Arévalo
En la evaluación de 2024, Guatemala obtuvo 24 puntos, su primera evaluación positiva en 9 años. Esa tendencia continuó en 2025, con un puntaje de 26 puntos. Esto representa una mejora de 3 puntos en comparación a 2023 y un avance de 12 puestos en el ranking de 180 países.
Ambos resultados coinciden con los dos años de la administración del gobierno del presidente Bernardo Arévalo y la vicepresidenta Karin Herrera. En sus primeros dos años de trabajo, el Gobierno impulsó acciones concretas para revertir los efectos negativos de la corrupción y proponer soluciones integrales contra ese fenómeno.
Fue un trabajo que empezó con la creación de la Comisión Nacional contra la Corrupción, en febrero de 2024, y continuó con otros hitos como la publicación del Código de Ética del Organismo Ejecutivo, la creación de las Instancias de Asuntos de Probidad, la implementación de los Sistemas de Integridad y la aprobación de la Estrategia de Integridad y Prevención de la Corrupción (ESIP), entre otros hechos.
Todas estas acciones, más allá de obtener evaluaciones positivas a nivel internacional, buscan recuperar a las instituciones públicas, proveer servicios efectivos y transparentes e implementar una cultura de integridad en la administración pública.
La evaluación ratifica que en Guatemala existen esfuerzos suficientes para revertir las consecuencias de la corrupción y también señala que son necesarias aún más medidas para mejorar los niveles de percepción. Esas acciones necesarias están contempladas en la ESIP, que tiene una guía de trabajo hacia 2032.

Sobre el Índice de Percepción de la Corrupción
El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), elaborado por Transparencia Internacional, mide la percepción de la corrupción en el sector público en 180 países, en una escala de 0 a 100, donde una mayor puntuación indica una menor percepción de corrupción.
La evaluación se elabora a partir de fuentes externas como el Foro Económico Mundial, firmas de análisis de riesgos y tanques de pensamiento internacionales, entre otras.











